martes, 22 de febrero de 2011

antes

asumiendo cambios, digo cambios como quien dobla a la izquierda en vez de la derecha como una equivocación mandada por la intuición designada por el destino. A noche se vino a mi mente una imagen de lo que era, de un cuerpo con inmadureces sumidos en un castillo fantasma que deambula por las cálidas sombras del verano, esa imagen caminaba por las calles, manteniendo siempre la mirada baja, sintiéndose dañada por los extraños y mas aún por lo no tan extraños, quizás ni si quiera la observaban pero temía a que reprobaran su imagen de la cual no era culpable, pero así lo sentía, se sentía culpable no solo de su imagen sino de todo y cada detalle de su vida. Ahogada por a vanidad caminaba como perra arrancando con su presa de la cual se arrepentía. Algo ocurrió, por que su pequeño cuerpo se sintió inundado y no pudo mantener el peso del plomo que corría por sus venas, sus piernas transformándose en lanas sin la espera de ser tejidas, sin la esperanza de nada, calló como si  una tijera poderosa cortará aquellas hebras. Nuevamente abandonada regaba el odio que sentía por el mundo, ya que ellos la rechazaban y mas aun regaba el horrible cemento que la golpeaba ya que se dio cuenta que sus amigos la manipulaban y fingía cada segundo, con sonrisas vacías para rebalsar la vanidad de lo linda que quería sentirse; no entendía nada pues por mas que lloraba el cemento igual se secaba, ya que sol indiferente llegaba secando todos sus esfuerzos que al momento la desahogaban pero mas tarde el alivio se marchaba.

Mas tarde devastada en el mismo suelo comenzó a recordar sus libros en los cuales se refugiaba para encabellecer aquel palacio que la cobijaba, recordó a jodorowsky , también a paulo cohelo y muchos libros de psicomagía que había leído, sentía que con ellos había aprendido mucho y ahora era el momento de aplicarlo.  Dichosa de poder comprobar lo que sus ídolos danzaban con la pluma, comenzó a conectarse, a ver como el aire entraba por sus venas y por cada parte del cuerpo y como eso significaba vida, sus pulmones estaban llenos de naturaleza y comprendió que ella era naturaleza y tenia que volver a su lugar y escapar de esos fantasmas que solo le brindabas abrazos agridulces. Al quinto respiro paso a la segunda escena y ya no era esa , solo era ella!, era naturaleza, era vida y todo quedo atrás.

Asumiendo cambios, digo asumiéndose yo caminaba con la frente en alto pensando que todos somos oro, somos vida, flotaba como si el desierto regalará agua,  pues era yo y no una imagen del pasado.


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