Como caminando por un tejado empinado te encontrabas en la tumba de mis recuerdos.
Sin que nadie te embocarás apareciste como lo que siempre fuiste un ente poco definible.
Caminaba y ni si quiera pensaba y tu te apareces de la nada cuando la fabula ya había dejado su moraleja
apareciste para dejar un enigma significativo para mantenerme en vigilia por las nieblas repentinas
o quien sabe quizás solo seas como siempre sospeche un maldito punto suspensivo.
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